Colgar un póster sin taladrar es más fácil de lo que crees. Tanto si vives de alquiler como si tienes una pared de hormigón o simplemente no quieres agujeros: con el método adecuado tu póster queda recto y perfecto. Aquí tienes seis formas, de rápidas y baratas a limpias y resistentes.
1. Tiras adhesivas removibles
Las tiras adhesivas con lengüeta son la opción más conocida. Pégalas en la parte trasera de un marco o directamente en un póster rígido y presiona 30 segundos. Comprueba el peso máximo por tira y usa al menos cuatro en un marco. Funcionan mejor en paredes lisas y pintadas.
2. Una repisa para cuadros
Una repisa es ideal si te gusta cambiar: apoyas el marco en lugar de colgarlo. Suelen atornillarse, pero también hay versiones adhesivas. Práctica para combinar varios tamaños.
3. Colgadores de póster
Un colgador consta de dos listones de madera o magnéticos que sujetan la parte superior e inferior del póster. Se cuelga de un pequeño gancho adhesivo. El resultado es limpio, sin marco.
4. Pinzas en un cordel
Para un estilo desenfadado, tensa un cordel entre dos ganchos adhesivos y cuelga los pósters con pinzas. Perfecto para un cuarto infantil o de estudiante.
5. Imanes
En una pared metálica, una pizarra magnética o la puerta del frigorífico, los imanes de neodimio son una solución invisible. Usa uno en cada esquina, sobre todo en tamaños grandes.
6. Dibond en una repisa
Un póster en dibond de aluminio tiene 3 mm de grosor y siempre queda plano. Sin taladrar nada, apóyalo en una repisa. ¿Prefieres la pared? El dibond se cuelga con sus placas de un solo clavo o tornillo.
¿Qué método para qué tamaño?
Para 30x40 y 50x70 cm bastan las tiras adhesivas, las pinzas y los colgadores. Para 60x90 y 70x100 cm, mejor un marco sobre una repisa. Un marco negro con plexiglás además mantiene tu póster plano y sin polvo.
Consejo: mantén tu póster plano
¿Llegó enrollado? Enróllalo unos minutos en sentido contrario o déjalo una noche bajo una pila de libros. ¿Buscas un póster? Mira nuestros más vendidos.


