Un póster encima del sofá completa el salón, pero solo si el tamaño es el adecuado. Demasiado pequeño parece perdido; demasiado grande abruma. Tres reglas sencillas te ayudan a acertar.
Regla 1: dos tercios del ancho del sofá
Tu póster, o tu grupo de pósters, debe ocupar aproximadamente dos tercios del ancho del sofá. Así que mide primero el sofá. Un sofá de 210 cm pide un conjunto de unos 140 cm; uno de 150 cm, unos 100 cm.
Regla 2: de 20 a 25 cm por encima del respaldo
Cuelga la parte inferior del póster entre 20 y 25 cm por encima del respaldo. Más alto parece flotar; más bajo, te darás con la cabeza. Sin muebles debajo, el centro del póster queda a unos 150 cm.
Regla 3: uno grande o varios pequeños
Un póster grande aporta calma y un punto focal claro. Dos o tres pósters en fila dan ritmo, sobre todo encima de un sofá ancho. Deja de 5 a 8 cm entre marcos.
¿Qué tamaño para qué sofá?
- Sofá de 2 plazas (140 a 170 cm): un póster de 60x90 cm o dos de 50x70 cm.
- Sofá de 3 plazas (190 a 220 cm): un póster de 70x100 cm o dos de 60x90 cm.
- Sofá rinconera o grande (desde 240 cm): tres pósters de 50x70 o 60x90 cm en fila, o una pared de cuadros.
El tamaño 30x40 cm casi siempre es demasiado pequeño solo encima de un sofá, pero funciona bien en una pared de cuadros alrededor de una pieza central.
¿Vertical u horizontal?
Encima de un sofá largo funciona mejor un póster horizontal o una fila de pósters verticales. Un solo póster vertical sobre un sofá ancho parece estrecho.
¿Marco o dibond?
Un marco negro con plexiglás da un aspecto limpio. ¿Sin marco? Un póster en dibond de aluminio queda plano contra la pared y resulta moderno. ¿Buscas inspiración? Mira nuestros más vendidos.


